Dr. Rodolfo Calvo, una persona esencial para la Cardiología de Mendoza

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Por Raúl Edgar Ortero-

El presidente de la Sociedad de Cardiología de Mendoza me pidió que redactase unas notas sobre la historia de la cardiología en Mendoza.

Consideré varias opciones, y decidí intentar una semblanza del Dr. Rodolfo Calvo, basada solo en mi propia memoria y sentimientos; ex profeso desestimé precisiones cronológicas. 

La trayectoria de Rodolfo, lo llamaré con esa confianza porque fue mi jefe pero, sobre todo, mi amigo, me parece importante como modelo de jóvenes, y prescindiré de corroborar precisiones que solo satisfarían mi presuntuosa meticulosidad.

Rodolfo nació en San Rafael, Mendoza, en la década del 20 del siglo XX; provenía de una familia de la llamada clase media, su mamá era maestra. Egresó de la escuela secundaria como bachiller – maestro, y ejerció como maestro rural en el sur mendocino durante un tiempo; fue una experiencia importante en su vida.

Decidido a cursar una carrera universitaria, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (U.B.A.) en la década del 40. La época es importante como contexto para entender la formación intelectual de Rodolfo

El Profesor de Fisiología de la U.B.A. era el Premio Nobel Dr. Bernardo Houssay, y en el plantel docente de Fisiología estaban, entre otros, el Dr. Juan Carlos Fasciolo, y el Dr. Federico Leloir, posterior Premio Nobel. Otros docentes de la U.B.A. eran, por ejemplo, Pedro Cossio e Isaav Berconsky, quienes, en la década del 30, habían realizado el cuarto cateterismo cardíaco en el mundo, y el primero en el continente americano, después de Werner Forssmann (Alemania, 1929), Otto Klein (Praga, 1930), y Jiménez Díaz y Sánchez Cuenca (España, 1930).

La actividad intelectual extra curricular era, por aquellas épocas, tan importante como la académica; así, Rodolfo conoció al Dr. Arturo Frondizi, futuro presidente de la nación. Adhirió a la corriente política conocida como “social – democracia”, que en nuestro país se desarrolló en partidos políticos específicos, y como fracción interna de la Unión Cívica Radical (U.C.R.), en la que también se inició un joven llamado Raúl Alfonsín. 

Rodolfo siguió al Dr. Frondizi en su separación de la U.C.R., bajo la denominación U.C.R. Intransigente, y, posteriormente, Movimiento de Integración y Desarrollo (M.I.D.). Fue presidente de la Cámara de Diputados de Mendoza durante la presidencia del Dr. Frondizi, siendo gobernador de Mendoza, Ernesto Ueltschi. La actividad política del Dr. Calvo estuvo absolutamente integrada a su trayectoria científica.

Luego de terminar sus estudios de grado, Rodolfo permaneció en Bs.As., para especializarse en Cardiología. Presentó su Tesis Doctoral, desarrollada bajo la dirección del citado Prof. Dr. Pedro Cossio, sobre el tema “Circulación Extracorpórea”. Fue uno de los pocos “doctorados” entre los médicos asistenciales de su época que no se dedicaron a la docencia universitaria; también compartía ese logro otro cardiólogo esencial para la historia de la cardiología de Mendoza, el Dr. Alfredo González Martín.

Rodolfo regresó a Mendoza a mediados de la década de 1950 y se incorporó al equipo de investigaciones cardiovasculares, en el Hospital Central de Mendoza, junto a otros jóvenes médicos como el Dr. Ignacio Chionetti. El grupo científico estaba liderado por el mencionado Prof. Dr. Juan Carlos Fasciolo, expulsado de la U.B.A., por razones políticas, a fines de la década de 1940.

A principios de la década de 1960, cardiólogos de Mendoza, junto a los de Córdoba, San Juan, Tucumán, y Santa Fe, fundaron la Federación Argentina de Cardiología (F.A.C.). La F.A.C. emergió como una escisión de la Sociedad Argentina de Cardiología (S.A.C.), con sede en Buenos Aires, motivada por la percepción de discriminación que las sociedades de cardiología provincianas sentían respecto a la de Bs.As.

La S.A.C. había sido una de las primeras sociedades científicas cardiológicas creadas en el mundo, en la década de 1930, y era reconocida internacionalmente. Por su parte, la Sociedad de Cardiología de Mendoza se había creado en la década de 1940, y en fechas próximas las de Córdoba, y otras.

Los cardiólogos de Mendoza que participaron de la fundación de la F.A.C. fueron, entre otros, Juan Carlos Fasciolo, Alfredo Zabala Jurado, Rodolfo Calvo, y Alfredo González Martín. Rodolfo fue electo Presidente de la F.A.C. en la década de 1970; transcurrieron unos 40 años para que otro cardiólogo de Mendoza ocupase el mismo cargo, y este sería el Dr. Daniel Peroni.

En 1972 se realizó en Mendoza un Congreso Argentino de Cardiología, presidido por Rodolfo Calvo, y en el que presentó sus primeros resultados en Argentina, con la técnica que había desarrollado en Estados Unidos, un joven cardiocirujano, el Dr. René Favaloro. Me contaron, nunca lo corroboré, que fue en ocasión de ese Congreso, que Rodolfo compró su primer Electrocardiógrafo particular.

Sucedía que Rodolfo era un activo defensor del Hospital Público, entendido como entidad de administración estatal sin fines de lucro; su actividad asistencial particular – privada fue siempre irrelevante en su vida profesional.

Rodolfo fue activo promotor de las Residencias Médicas en Mendoza, auspiciando, como directivo del ex Hospital Ferroviario de Mendoza, que el Prof. Dr. Raúl Abaurre dirigiese uno de los centros médicos formadores más importantes de Mendoza, desmantelado, por razones políticas, por los participantes del golpe de Estado de 1976. 

Rodolfo Calvo era el Jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Luis Lagomaggiore cuando se inauguró la primera Residencia Médica en Cardiología de Mendoza, próxima a cumplir 40 años.

Rodolfo fue un hombre coherente, no solo una buena persona, y eligió para el final de sus días asistirse en su amado Hospital Público.

Murió en el Servicio de Cardiología del Hospital Luis Lagomaggiore, acompañado por su discípulo dilecto, y amigo entrañable, el Prof. Dr. Adolfo Juan Gambarte, otro cardiólogo señero en la historia de la cardiología mendocina, cuya presencia aun disfrutamos.

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