De la Cibernética al Enfoque Sistémico II

Por Raúl Edgar Ortego

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Rafael Echeverría, Ph.D. en el artículo publicado en (http://ficop.org/bibliotecaficop/140-el-enfoque-sistemico) en 2017 plantea 13 características del enfoque sistémico; edité el texto para mi acervo destacando sentencias textuales de Echeverría, como asimismo de otros autores, en tipografía Times New Roman en negritas.

Características del enfoque sistémico

1. Privilegiar las relaciones por sobre los entes

El enfoque científico tradicional consideraba que la naturaleza de un ente, o “cosa”, particular, determinaba la forma como actuaba y se relacionaba con otras. Ello era consistente con el presupuesto metafísico de que el ser de un ente, define la acción y el tipo de relaciones que despliega.
El enfoque sistémico cuestiona este presupuesto metafísico, planteando que la naturaleza de un ente incide en las relaciones que el ente establezca, pero, las propias relaciones establecidas pueden, a su vez, modificar la naturaleza del ente profundamente.

Profesionales dedicados a la lingüística, la hermenéutica, y la filosofía del lenguaje, aceptan fácilmente esta premisa que han reconocido desde sus orígenes.
Los ejemplos abundan; Echeverría cita el poder transformador de la lectura de determinados textos en la mente del lector y/o los oyentes, o el ocasionado por las interacciones pedagógicas en el aula, etc. La mente es el ente, o cosa virtual, que en este caso cambia como resultado de las relaciones humanas con sus interacciones. Sostener que el ser humano es un ser conversacional, es decir: un ser que opera en el lenguaje implica reconocer precisamente eso, el potencial transformador de las interacciones humanas.
La capacidad de comunicarse es un atributo humano trascendente, ocasiona cambios en la realidad más allá de quien comunica; no es un atributo biológico inmanente, como respirar.

El lenguaje emerge y se desarrolla en las interacciones humanas.


2. Analizar dinámicas temporales de las relaciones, y sus efectos en los propios fenómenos

Las relaciones se desarrollan en el tiempo, por ello, situar los fenómenos en el contexto de sus dinámicas temporales es fundamental para entender la generación de los resultados alcanzados.
Las dinámicas temporales fueron obstáculos difíciles de superar con planteos científicos tradicionales. El enfoque sistémico toma en cuenta al factor tiempo de un modo diferente al tradicional; plantea a las dinámicas temporales trascendiendo a la comparación de dos o más fenómenos en el eje del tiempo.
El enfoque sistémico observa la dinámica de las relaciones entre fenómenos, esto es las relaciones en función del tiempo; analiza las transformaciones que acaecen en el tiempo, tanto de las relaciones en sí mismas, como el impacto de esas transformaciones en los fenómenos originalmente relacionados.
Los diagramas de flujo son herramientas usadas habitualmente en enfoques sistémicos para analizar el desempeño en el tiempo de los fenómenos comprometidos y/con sus relaciones relevantes.

Uno de los problemas para cambiar el enfoque era que creía carecerse del desarrollo matemático apropiado. Sin embargo, no era así, existían importantes desarrollos matemáticos en los cuales apoyarse. Los trabajos de Jean-Baptiste Joseph Fourier (1772-1837), y de Jules Henri Poincaré (1854-1912) fueron algunas de las bases matemáticas con que comenzaron los enfoques sistémicos.
Las series de Fourier se aplicaron al estudio de dinámicas de flujo, y las matemáticas no lineales que había desarrollado Poincaré fueron esenciales para estos nuevos enfoques, justamente, “no lineales”. El propio enfoque sistémico estimuló nuevos desarrollos matemáticos posteriores.


3. Reconocer la importancia de los procesos

El enfoque sistémico trata, sobre todo, de identificar, y caracterizar, mecanismos, más que intentar “descubrir” causas aisladas. Los procesos conducentes a resultados se procuran conocer sustentándose en los rasgos señalados previamente: enfatizar las relaciones y la dinámica temporal.

La tradición cultural, incluyendo el desarrollo científico temprano, se caracterizaba, y aún lo hace, por buscar causas precisas en todo fenómeno de interés.
Plantear explícita, o implícitamente una causalidad inexorable remite a encontrar agentes identificables ante cualquier fenómeno de interés; los entes causales pueden ser sustancias, personas, organizaciones de personas (teorías conspirativas), en definitiva cosas tangibles… de última virtuales, solo imaginadas.

El enfoque sistémico significó un cambio conceptual a esa modalidad explicativa; cambió la intención de identificar causas originarias, por la intención de entender los procesos que sustentan los fenómenos de interés.
Dar cuenta de los procesos requiere, como ya se señaló, destacar la importancia de las relaciones por sobre los entes, y colocar tales relaciones en el eje de la temporalidad.
El cambio radical respecto al enfoque tradicional se manifestó en desentenderse, al menos inicialmente del eventual rol causal de personas, o cosas. El nuevo enfoque observaba atentamente los contextos en que sucedían los fenómenos de interés, observaba el carácter de las relaciones, en particular sus dinámicas, es decir, el impacto temporal tanto en ellas, como en los entes participantes, y en los contextos.
El nuevo enfoque permitió descubrir que ciertos procesos generan fenómenos que trascienden a las personas y/o las cosas – entes involucrados en ellos.


4. Privilegiar la forma por sobre el contenido

El enfoque científico tradicional tenía un marcado sesgo substancialista que implicaba enfatizar la importancia de los contenidos que se expresaban en las relaciones e interacciones.
El enfoque sistémico asume que la forma de las relaciones es tanto o más importante que los contenidos. Ello implica poner atención en la geometría, la arquitectura, la estructura que se conforma en la dinámica de relaciones. Los diagramas, en consecuencia, son una modalidad habitual para articular explicaciones en el enfoque sistémico. Los diagramas integran, gráficamente, a estructuras involucradas en relaciones operativas, en el contexto dinámico temporal propio de procesos interactivos.

La RAE ofrece las siguientes acepciones para el término diagrama, del latín diagramma, y este del griego διaγραµµα, que significa diseño: 1. m. Dibujo geométrico que sirve para demostrar una proposición, resolver un problema o representar de una manera gráfica la ley de variación de un fenómeno. 2. m. Dibujo en el que se muestran las relaciones entre las diferentes partes de un conjunto o sistema.
Diagrama de flujo: 1. m. Representación gráfica de una sucesión de hechos u operaciones en un sistema, como el que refleja una cadena de montaje de automóviles.
Refiere Echeverría que una ventaja de los diagramas es su capacidad de presentar simultáneamente el conjunto de factores relevantes asociados, y situarlos en una dinámica temporal.

Privilegiar las formas se expresa también en la importancia para los enfoques sistémicos de buscar patrones recurrentes en fenómenos de interés, por varias razones.
Una de ellas es no asumir comportamientos aleatorios sin verificar lo contrario; otra es trascender a las estructuras observables de los sistemas de interés, y procurar identificar formas de interacción relativamente estables; es decir, comportamientos predecibles de factores participantes interactivos.


5. Plantear perspectivas holísticas y búsqueda depatrones

El enfoque científico tradicional se sustentaba en el análisis como mecanismo para abordar los problemas complejos; está implícito en el método cartesiano que desagregar no desnaturaliza. Sin embargo, muchas veces no se cumplía la premisa; la explicación por partes no conducía a una explicación adecuada del fenómeno complejo.

El enfoque sistémico asume que, en fenómenos complejos, la suma de partes no explica necesariamente el funcionamiento conjunto; lo cual contradice al pensamiento secuencial y lineal.
Rafael Echeverría presenta un ejemplo simple y contundente sobre estructuras complejas: el rendimiento de un equipo en competencias deportivas no resulta de sumar habilidades individuales de cada miembro del equipo. El desempeño depende de las partes, pero trasciende, en uno u otro sentido, a la mera suma.
Echeverría considera que la dificultad para entender que, desde una perspectiva funcional, el todo no es necesariamente igual a la suma de las partes, radica en el lenguaje, en su carácter secuencial y lineal. Piensa que esa característica lingüística – comunicacional funciona como un obstáculo para reconocer la interacción simultánea de factores múltiples.
No acuerdo con ese planteo, creo que esa característica del lenguaje es una consecuencia del modo habitual de pensar; pensamos, ergo, hablamos, y describimos, comunicando pensamientos lineales.

Un enfoque sistémico relaciona el enfoque holístico con la característica previa de privilegiar las formas de las relaciones sobre el contenido de las estructuras, y, observando al conjunto, como una totalidad, trata de identificar en el mismo comportamientos que puedan agruparse en “patrones”.
Los patrones son agrupaciones cualitativas, “funcionales”; son tipos de comportamientos en los que los factores involucrado se articulan de una manera restringida, y precisa.
El enfoque sistémico asume, por lo tanto, que los factores relevantes en los fenómenos de interés, se articulan manifestando variaciones cualitativas; los factores, pero, sobre todo, sus interacciones, no se distribuyen, necesariamente, en rangos de posibilidades infinitas dentro de continuum cuantitativo. Por ejemplo, un enfoque sistémico sociológico interesado en determinadas actitudes y/o procederes de seres humanos, procura reconocer patrones de comportamientos; asimismo, un enfoque sistémico psicosocial podría interesarse en eventuales patrones interpretativos ante diversas situaciones.


6. Reconocer la importancia del ente Organización, con propiedades y dominios emergentes

El enfoque sistémico asume que un sistema complejo tiene propiedades específicas como conjunto, que no corresponden a ninguna de sus partes.
El conjunto presenta diferencias cualitativas, es decir funcionales, con impacto cuantitativo, versus la suma de partes. El funcionamiento global no se explica estrictamente por el funcionamiento aislado de las partes; Rafael Echeverría destaca que el enfoque científico tradicional no podía dar cuenta de esta situación.

El enfoque sistémico necesitó acuñar nuevos conceptos; por ejemplo, el de propiedades emergentes para referirse a los atributos de un sistema complejo que no se encuentran en sus componentes.
Asimismo, muchas veces lo emergente eran más que atributos, características, propiedades; también emergían dominios fenoménicos completamente diferentes a las partes individuales, o a la suma de ellas, sintetizados como dominios emergentes.
Dominio, es un término polisémico derivado del latín dominium, por lo tanto, debe precisarse el sentido con que se lo emplea. Destaco en negritas algunas acepciones y explicaciones que ofrece la RAE: 1. m. Poder que alguien tiene de usar y disponer de lo suyo. 2. m. Poder o ascendiente que se ejerce sobre otra u otras personas.
Asumo el binomio dominio emergente, en contexto de un sistema complejo, como poder emergente.

Dominios y Propiedades emergentes derivaron, a su vez, en la necesidad de dar nuevos significados a otros términos, por ejemplo: usar la palabra Organización para referirse a un ente funcional, constituido por estructuras diversas integradas en un sistema complejo.
La distinción entre estructura y organización devendrá un aspecto característico del enfoque sistémico. [4] Guardo en mi acervo que:

La Organización es un ente funcional virtual sustentado en estructuras concretas.


Pienso en una Empresa como ejemplo de una organización. Una Empresa puede dedicarse a servicios logísticos, gastronómicos, financieros, fabricaciones, a la agricultura, o a procesamientos de diversos productos, etc.; pero siempre será un ente diferente a las estructuras concretas que la sustentan. Un Banco no es el edificio, ni siquiera es el dinero depositado en su caja de caudales, y una empresa de transporte es más que la suma de los camiones que utiliza como medios de transporte.
Las propiedades y dominios emergentes de una Organización no se encuentran en ninguna de las estructuras que la sustentan.
Entes con dominios y propiedades emergentes diferentes a sus estructuras requerían nuevos enfoques.

Algunos pensadores venían planteando, desde el siglo XVIII, que el enfoque científico tradicional no era apropiado para abordar las problemáticas de interacciones individuales en sistemas complejos. Rafael Echeverría cita tres ejemplos de antecedentes sobre abordajes diferentes a sistemas complejos en que interactúan individuos aislados de modo aleatorio, pero provocando una organización emergente. Adam Smith (1723-1790) analizó el comportamiento individual en la emergencia del mercado[5], y señaló que podían reconocerse dos actitudes / comportamientos diferentes (patrones) en los consumidores:

  1. Satisfacer los propios intereses
  2. Servir al interés de la comunidad


Charles Darwin (1809 – 1882) observó características y comportamientos individuales de diversas especies en diversos entornos, dedujo el impacto en la sobrevivencia, y formuló su teoría evolutiva de las especies[6] .
Frederick Engels (1820 – 1895) analizó la relación entre las características de la ciudad de Manchester, y los comportamientos individuales de sus habitantes.[7] Observó que una lógica de intereses particulares, desconectados entre sí, deviene en un orden urbano, una riqueza y una complejidad que nadie diseñó.


7. Trascender al pensamiento lineal buscando el “punto de inflexión”

El enfoque sistémico requiere trascender a una matriz causa – efecto con relación lineal.
La necesidad de trascender al pensamiento lineal, debe comenzar observando el sistema de interés en su totalidad para localizar, o identificar puntos de palanca” (o “leverage points”), o “puntos de inflexión”, además de buscar a los ya referidos patrones de interacción. Se trata de otra observación – búsqueda.
La presente búsqueda pretende identificar estructuras y/o relaciones en el sistema con potencial efecto cascada”, esto es, que modificando solo algocambiará todo lo que se quiere cambiar.

Rafael Echeverría presenta la secuencia lineal del lenguaje como una trampa en nuestra capacidad de entendimiento en la medida que las explicaciones asumen la linealidad del lenguaje con que se expresan.
Ratifico, ampliando ideas previas, que, en mi opinión, el lenguaje secuencial, lineal, directo, es una ventaja comunicacional, en realidad, quizás sea una necesidad comunicacional.
Las ideas, o mejor, genéricamente, el pensamiento, se comunica mediante el lenguaje, y puede expresarse con diversos formatos: verbal, escrito, corporal, artístico, etc.
Definitivamente, para mí, el lenguaje no precede a las ideas. Por ello no acuerdo con que “las explicaciones asumen la linealidad del lenguaje con que se expresan”. Creo que es exactamente al revés: el lenguaje expresa la “linealidad” de las explicaciones.
Pienso que es más adecuado ocuparse de los diversos enfoques para plantear problemas partiendo del modo de pensar, porque el lenguaje, finalmente, es una expresión del pensamiento.
Así, la “trampa” que plantea Echeverría sería el pensamiento secuencial lineal, porque, y sé que me reitero, el lenguaje secuencial, lineal, solo es una expresión del mismo. Uso el modo potencial, porque tampoco acuerdo con la analogía de plantear al lenguaje – pensamiento secuencial lineal como trampa.

Me parece que es el propio Echeverría quien cae en una “trampa” intelectual común, y sigo usando la palabra trampa para tratar de mantenerme en su línea de pensamiento.
La “trampa” común a que me refiero es menospreciar un atributo, o una función porque no satisface ciertos cometidos… sin considerar que no está diseñado para los cometidos pretendidos.
El pensamiento lineal, llamando así al procedimiento racional que se ajusta a la matriz causa – efecto, es condición necesaria, y yo creo suficiente, para la supervivencia, y para las interrelaciones humanas inmediatas, y directas.
La mente humana creo que tiende espontáneamente a la simpleza, a plantear y resolver los problemas del mismo modo con que enfrenta su problema esencial: la supervivencia.
Manipular a la realidad, con la finalidad que fuese, requiere elaboración, no es algo espontáneo, es un proceder intencional, siempre primero intelectualmente, y luego, a veces, fácticamente.
El procedimiento racional lineal es útil también para manipular a la realidad; es suficiente para diseñar y construir herramientas simples, de hecho, otros animales lo hacen, pero tiene límites… la complejidad. Debe aceptarse que el pensamiento lineal no es el procedimiento racional adecuado para plantear situaciones complejas, multifactoriales, y dinámicas. Uso el verbo plantear apelando a la siguiente acepción que ofrece la RAE: 4. tr. Enfocar la solución de un problema, lléguese o no a obtenerla.

Las razones precedentes sustentan mi postura de que el enfoque sistémico se caracteriza por trascender al pensamiento lineal, dado que no es el proceder racional apropiado para situaciones complejas.
Trascender al pensamiento lineal requiere intención, voluntad, es decir, esfuerzo, y, por supuesto, capacidad; no es sencillo, y no parece ser una posibilidad genérica.
Asumir relaciones cuantitativas lineales causa – efecto me parece consecuencia lógica del proceder racional lineal; el esfuerzo por trascender al pensamiento lineal debe tener presente esa consecuencia.

Rafael Echeverría ofrece un ejemplo concreto, y sencillo, de fenómeno dinámico que escapa al proceder racional lineal: Tomemos un caso banal: la relación entre la variación de la temperatura y el comportamiento del agua. Si partimos de una temperatura de 0 grado centígrado y la subimos progresivamente en un grado, obtenemos un efecto lineal que se expresa en un incremento acumulativo en la temperatura del agua. Pero esta relación se altera cuando del grado 99 pasamos al grado 100. Con el incremento de un solo grado, se produce ahora un cambio cualitativo en el comportamiento del agua, pues ésta comienza a hervir”.
Faltó agregar, para completar el ejemplo de relación “no lineal”, que la temperatura del agua se mantendrá constante durante toda la ebullición; a menos que se cambie la presión del sistema, durante la ebullición no habrá relación lineal entre la temperatura del agua y la de la fuente de calor aplicada.
También cita al meteorólogo Edward Lorenz (1917 – 2008) y su Teoría del Caos[8], ejemplo apropiado, pero más complejo, porque todos los fenómenos concatenados están determinados por leyes causa – efecto. Se puede comprender, justificar, a todos y a cada uno, linealmente, pero, no al conjunto; sucede que la relación entre el primero y el último es aleatoria, es impredecible en cuanto a futuros eventos, y solo se percibe después de los sucesos. Los ejemplos son el doble péndulo, gráficamente, y el batido de las alas de una mariposa, argumentalmente. Se pueden encontrar en https://youtu.be/XBcmGMm_P5k .


8. Reconocer – promover la Auto-organización como opción al diseño

Las tres características previas permiten entender la existencia de sistemas auto-organizados. Determinadas relaciones – interacciones, pueden generar un sistema de patrones de funcionamiento que trascienden a los propias de cada estructura, y/o de cada relación; ¡organizaciones emergentes! Estos fenómenos son esenciales para desarrollos en robótica e inteligencia artificial.

Rafael Echeverría afirma que el fenómeno de auto-organización puede reconocerse en múltiples áreas de la realidad. Lo vemos, por ejemplo, en aquellas especies de animales que Edward O. Wilson define como sustentadas en la eusocialidad [9]. Cita que el estudio de las colonias de hormigas es revelador al respecto; su compleja organización es un resultado emergente del comportamientos conjunto de sus miembros, pero que está lejos de siquiera sospecharse analizando el comportamiento de los miembros individualmente.

Un enfoque científico sustentado en el proceder racional lineal plantea la necesaria existencia de un agente causal, de un diseñador, para entender, para justificar, a esos sistemas complejos.
Si no aparecía un ente tangible, reconocible en el estudio, quedaba solo el recurso de atribuir la creación del sistema a un ente intangible. Las conclusiones precedentes no dependen de tener FE, o no, sino que resultan del proceder racional lineal propio de una matriz intelectual causa – efecto.
Las teorías conspirativas para explicar situaciones complejas son otra expresión de la incapacidad de trascender al pensamiento lineal; un ente virtual, constituido por personas concretas a elección del observador, por tanto, creíble, como “el comunismo apátrida”, “la oligarquía vernácula”, “el capitalismo internacional”, “la sinarquía internacional”, “el terrorismo internacional”, son ejemplos de agentes causales para relatos lineales, fáciles de entender, y que, a diferencia de nuestros tímidos conocimientos de la compleja realidad, no tienen resquicios lógicos, no hay dudas, “todo cierra”.
Se requiere un esfuerzo intelectual muy importante para trascender la necesidad mental, en el estudio de sistemas complejos, de que exista intención, voluntad, y un procedimiento ordenador secuencial.

Los planteos holísticos frente a sistemas complejos creo que resultaron de la interacción entre científicos de disciplinas muy diversas, como acaeció en las Macy Conferences on Cybernetics; pudieron aprender unos de otros comparando las actitudes, y procederes, tan diferentes con que planteaban sus respectivas problemáticas.
Nuevos planteos permitieron percibir fenómenos que requerían nuevos conceptos; por ejemplo, el de los referidos propiedades y dominios emergentes, generados por Organizaciones que no podían deducirse analizando aisladamente a las estructuras y sus relaciones individuales constitutivas.
Rafael Echeverría señala que sistemas altamente complejos pueden ser generados sin que sea necesario postular la noción de un diseñador intencional de los mismos. En ellos, el movimiento de generación no es de arriba hacia abajo (“top-down”), sino, por el contrario, de abajo hacia arriba (“bottom-up”) [10]… la auto-organización.

Rafael Echeverría plantea, en el contexto de contemplar la posibilidad de la auto-organización como característica del enfoque sistémico que Uno de los problemas que conduce al fracaso de las experiencias socialistas guarda precisamente relación con este punto. Para el pensamiento socialista el diseño, la planificación centralizada, representan la mejor forma de conducir un sistema económico y político. Su incapacidad de reconocer las ventajas de un sistema auto-organizado, con mecanismos propios de regulación, como lo hace el mercado en la esfera económica democrático en la esfera política, conduce a las experiencias socialistas a generar sistemas altamente rígidos en ambas esferas, lo que culmina, en último término, precipitando su colapso.
[11] Señala Echeverría que Friedrich von Hayek (1899-1992), premio Nobel de Economía del año 1974, y uno de los tres grandes economistas del siglo XX[12], insistía que la rigidez de sus diseños era una particular debilidad de las economías planificadas socialistas.
Me parece que ese tipo de debilidades radican en una incapacidad de origen en dirigentes entrenados en gestionar procesos cumpliendo a rajatabla diseños teóricos complejos.
Dirigentes que pretenden gestionar con pensamiento racional lineal, secuencial, no están capacitados ideológicamente para reconocer primero, y gestionar luego, a propiedades y dominios emergentes en sistemas complejos.
Creo que se aplica aquello de que quien no sabe lo que busca no entiende lo que encuentra.

Pienso que no se trata de renegar de la planificación de sistemas complejos, o de confiar en la generación espontánea, casi mágica, de una auto-organización sustentable y exitosa.
Afirma Echeverría que la organización producida por diseño, como acontece con las empresas y los partidos políticos, es muchas veces importante y necesaria, logrando objetivos que la auto-organización no es capaz de alcanzar. Acuerdo con ello, lo que a mí me parece importante agregar lo señalé en el párrafo anterior, capacitar a dirigentes que deben gestionar sistemas complejos en reconocer propiedades y dominios emergentes para, justamente, gestionarlos, en función de los objetivos de la Organización.
Finaliza Echeverría el tratamiento de esta característica del enfoque sistémico afirmando que es importante no desconocer el fenómeno sistémico de la auto-organización – con capacidad de auto-regulación – que surge como resultado espontáneo, no intencional, de los comportamientos individuales.


9. Reconocer y gestionar la interdependencia de los componentes de un sistema

Rafael Echeverría reitera que el enfoque científico tradicional mantenía la matriz causa – efecto como su principal recurso explicativo, lo que implicaba suponer una relación unívoca – en una sola dirección – entre el efecto y la causa, para contrastarlo con el enfoque sistémico.
El enfoque sistémico reconoce que las partes que conforman un sistema suelen mantener entre sí relaciones de influencias recíprocas, lo que puede manifestarse en puntos de inflexión en el sistema.
Los puntos de inflexión reconocidos en las interrelaciones estructurales pueden gestionarse, por ejemplo, hacer cambios en un factor intentando generar una cadena sucesiva de transformaciones en otros factores y relaciones, contemplando que en el efecto cascada, inducido intencionalmente, podrían operarse cambios en el propio primer factor que inició el proceso de transformaciones.


10. Necesidad de evaluar criterios de sustentabilidad: conectividad, plasticidad, y adaptabilidad

Rafael Echeverría destaca tres criterios para evaluar el carácter y potencial de un sistema:

  1. Conectividad: se trata de la capacidad de afectación mutua entre los entes que integran un sistema complejo, a partir de sus respectivos comportamientos. Hay sistemas de baja y de alta conectividad. Cuando la conectividad es baja, las alteraciones que se producen en el comportamiento de un componente genera efectos reducidos en el comportamiento de los demás componentes. Cuando la conectividad es alta los cambios en el comportamiento de un componente logran producir importantes alteraciones en la dinámica del sistema. El nivel de conectividad incide, en consecuencia, en el potencial de desempeño del sistema.
    Ello lo vemos, por ejemplo, en el desempeño de los equipos de trabajo. Uno de los rasgos más importantes de un equipo de trabajo de alto desempeño es su elevada conectividad, pero la interacción entre las personas involucradas puede ser positiva o negativa, y habitualmente es heterogénea.
    Cuando se desea intervenir en un determinado sistema es importante, por lo tanto, identificar cuáles son los factores que ejercen el mayor impacto en la dinámica del sistema y en la capacidad de cambio en el resto de los componentes.
    Se trata de determinar los “puntos de palanca” del sistema, puntos que, de ser alterados, ejercen un mayor impacto en la transformación del sistema, sus componentes y su dinámica.
  2. Plasticidad o Capacidad de Aprendizaje: todo sistema se encuentra en un determinado entorno, y mantiene relaciones con él. Desde esta perspectiva los sistemas pueden ser más o menos proclives a modificarse según las influencias del entorno, más o menos rígidos, o flexibles.
    La flexibilidad es la capacidad del sistema para modificarse según influencias del entorno, y puede manifestarse como elasticidad y/o como plasticidad:
    a. Elasticidad: el sistema cambia bajo influencias del entorno, pero preservando una tendencia a retornar al punto original. Los cambios, por lo tanto, suelen ser provisorios.
    b. Plasticidad: las variaciones en el entorno producen cambios en el sistema que el mismo tiende a conservar, a menos que otras variaciones lo obliguen a corregir los cambios.
    El sistema que conserva sus cambios internos suele quedar disponible para introducir nuevas modificaciones, y acumular transformaciones sobre transformaciones, generando lo que suele identificarse como “capacidad de aprendizaje”.
    Acorde a la “capacidad de aprendizaje” las variaciones del entorno juegan un papel altamente significativo en la evolución del sistema en el tiempo.
  3. Adaptabilidad: es la capacidad de un sistema para preservar su organización, superando las alteraciones internas, y las variaciones de su entorno. La adaptabilidad del sistema, y como consecuencia, la sustentabilidad del mismo, es el resultado final de la conectividad y la plasticidad Cuando un sistema no logra preservar su organización colapsa; en el caso de un ser vivo, deja de ser viable… muere.
    La sustentabilidad de cualquier sistema se evalúa, en último término, por su adaptabilidad. Esta idea la planteó el filósofo holandés Baruch Spinoza (1632-1677) en la segunda mitad del siglo XVII, señalando “cada cosa se esfuerza, cuanto está a su alcance, por perseverar en su ser”.


11. Los sistemas complejos existen “anidados” (“nested systems”)

El entorno, ambiente, o contexto, es un sistema en sí mismo. El ambiente sería un conjunto de sistema integrados; un sistema complejo en el que pueden reconocerse todas las características citadas previamente.
Debe tenerse en cuenta que cada sistema de un ambiente funciona con un nivel relativo de autonomía, pero, siempre, estrechamente imbricados entre sí. Entender cabalmente un sistema particular requiere plantearse al ambiente como un sistema de sistemas; sistemas anidados”.
Sistemas anidados (“nested”) significa que están contenidos unos en otros; y, cada uno, conformado por subsistemas que, a su vez, remiten también a subsistemas.
Los criterios para evaluar la sustentabilidad del ambiente son, también, los conocidos conectividad, plasticidad y adaptabilidad, en este caso entre sistemas.

Rafael Echeverría elige como ejemplo para su argumentación al ser humano: Somos individuos y en cuanto tales conformamos una unidad la que, sin embargo, participa de múltiples otros sistemas sociales y de un entorno natural que posee, de igual forma, una modalidad sistémica de operar. A su vez, estamos conformados en nuestra particular estructura biológica por diversos subsistemas que están en relación entre si, en una dinámica que permanentemente preserva el tipo de organización que nos caracteriza como el tipo de ser vivo que somos.


12. Los dominios fenoménicos se auto – organizan conformando jerarquías

Rafael Echeverría refiere que la noción de propiedades y de dominios emergentes permite establecer una jerarquía en relación a distintos dominios fenoménicos, apuntando con ello a la idea, anticipada también por Spinoza, de que la realidad permite ser vista, no como una dualidad, sino como una amplia unidad. En otros términos, que la realidad permite ser entendida como un gran sistema, conformado por múltiples dominios fenoménicos, organizados jerárquicamente.
Señala también que la capacidad de emergencia que exhiben los sistemas anidados, y su dinámica de funcionamiento genera tanto propiedades como comportamientos que trascienden a los sistemas aislados.


13. Promover múltiples miradas sobre un mismo fenómeno

Rafael Echeverría refiere que … la característica anterior del enfoque sistémica expresa la integración de los fenómenos en distintas jerarquías fenoménicas, este último rasgo apunta la necesidad de aceptar que la realidad puede ser examinada desde perspectivas muy distintas. Esto no era la norma que regía el enfoque científico tradicional, ya que la aproximación científica quedada por lo general circunscrito a una sola perspectiva de análisis. Destaca el aporte de la Hermenéutica al enfoque sistémico: La hermenéutica insistió, desde sus orígenes como disciplina, en requerir al menos dos miradas diferentes en el análisis de determinados fenómenos, particularmente aquellos asociados a las actividades humanas.
Se habla, hermenéuticamente, de una perspectiva histórica, que estudia el desarrollo de los fenómenos en el tiempo, y de una perspectiva estructural o sistémica, concentrada en el comportamiento actual.

Los enfoques sistémicos analizan estructuras, interrelaciones entre estructuras, comportamientos de las interrelaciones, consecuencias de esas interrelaciones en las propias estructuras del sistema, como asimismo en las interrelaciones, y en los sistemas relacionados; el ambiente en que anidan los sistemas.

Compartiré estas notas con mis amigos, y terminaré el desarrollo temático analizando diversas Aplicaciones del Enfoque Sistémico.

Adjuntaré la Bibliografía de las presentes notas en las próximas, que serán las últimas de este tema.

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